pecho mujer

 

La importancia de la autoexploración mamaria

Nadie como una misma conoce su cuerpo. Nadie como una misma puede detectar si hay algo “raro” en su cuerpo. Por eso es tan importante la autoexploración mamaria, porque nosotras mismas podemos adelantarnos a la lucha contra el cáncer al detectar una anomalía en nuestro cuerpo. Porque la mejor forma de vencer un cáncer es un diagnóstico precoz

La autoexploración mamaria es importante de cara a la detección precoz de un posible cáncer de mama. Pero no debe cundir el pánico, ya que los bultos que podamos detectar no tienen por qué ser malignos, sino que pueden ser miomas, bultos de grasa… Aun así, es imprescindible acudir a un especialista para descartar bultos malignos.

 

¿Cuándo debo hacerme la autoexploración?

Aquellas mujeres que no hayan llegado a la menopausia deben realizar la autoexploración una vez al mes, preferiblemente cuando hayan pasado el momento hormonal. Esto es, cuando se ha terminado de menstruar, ya que es muy posible que mientras se está con el periodo puedan encontrarse nódulos producidos por los estrógenos, los cuales desaparecen al terminar la menstruación. Los mejores días serían entre el quinto y el séptimo día desde que empezó el periodo.

Las mujeres que ya no menstrúen pueden autoexplorarse en cualquier momento del mes. Lo que les aconsejamos es que fijen un día al mes para que no se les olvide. Por ejemplo, que se palpen el primer sábado de cada mes.

 

¿Cómo debo autoexplorarme?

La autoexploración mamaria consiste en observar y palpar las mamas para detectar alguna alteración en las mismas. Con los siguientes pasos será suficiente.

 

Fase visual.

Paso 1. Ponte frente al espejo con los brazos pegados al cuerpo. Observa las mamas y fíjate en la textura, el color de la piel y la forma de las mismas. Comprueba que los pezones apuntan hacia la misma dirección.

Paso 2. Coloca las manos en la nuca con los codos apuntando ligeramente al frente. Revisa que no hay hundimientos, inflamaciones, ulceraciones, enrojecimientos o secreciones del pezón.

Paso 3. Coloca los brazos en jarras (apoyados en la cintura) y chequea que no haya alteraciones visuales.

 

Fase de palpación ante el espejo.

Paso 1. Delante del espejo, toca y reconoce la textura y forma de la piel y los tejidos internos. Comprueba que no hay alteración en la forma y el tamaño de los mismos. Palpa el pecho en movimientos circulares, partiendo del pezón hacia el exterior. Después haz movimientos de arriba debajo de la mama y de lado a lado.

  • Comprueba que la piel es lisa, sin pliegues ni zonas rugosas.
  • Identifica si existe alguna formación de bolitas, zonas dolorosas o abultamientos.
  • Revisa si el borde inferior del pecho tiene un contorno regular.

Haz primero la palpación con los brazos pegados al cuerpo; después, con los brazos en jarras; y, finalmente, con los brazos en alto.

Paso 2. Alza los brazos y comprueba si hay alguna diferencia entre las dos axilas. Palpa primero las axilas y después pálpalas desde el pezón hasta estas. Es importante esta fase porque en muchos casos la aparición del tumor se origina ahí.

Paso 3. Flexiona los brazos por delante a la altura del cuello, agárrate las manos y estira. Comprueba que los músculos del tórax se contraen.

Paso 4. Alza los brazos y ponte de perfil. Observa los pechos y las axilas y comprueba que no hay anomalías en la forma.

Paso 5. Con los brazos pegados al cuerpo, observa de cerca los pezones y areolas.

  • Comprueba si hay cambios en su tamaño y forma.
  • Revisa si existen costras, pliegues o heridas.
  • Aprieta suavemente con las yemas de los dedos el pezón para ver si hay secreción de algún líquido.

 

Fase de palpación tumbada.

Para esta fase, imagina una división de la mama en cuatro partes, tomando el pezón como eje central.

Paso 1. Acostada hacia arriba, coloca una almohada o cojín debajo del hombro izquierdo y con el brazo izquierdo bajo la nuca.

  • Con la mano derecha, recorre los cuatro cuadrantes de la mama izquierda haciendo movimientos en circulares desde el pezón hacia fuera, y en zigzag de arriba abajo y de lado a lado.
  • Comprueba el pecho desde la zona alta de la mama hasta la clavícula y de la mama hasta el hombro. Sigue el patrón anteriormente descrito.
  • Oprime el pezón en busca de fluidos.
  • Explora las axilas en busca de alteraciones, inflamaciones…

Paso 2. Realiza los mismos ejercicios anteriores con la mama derecha: cojín bajo el hombro derecho, brazo derecho bajo la nuca y palpa con la mama con la mano izquierda.

Recuerda que estas dinámicas no sustituyen la visita periódica al ginecólogo ni la mastografía anual a partir de los 40, sino que es un complemento a las mismas.

 

Fuentes: “Exploración de mamas (mujer)”. Amssac. http://www.amssac.org/biblioteca/exploracion-de-mamas/

“Autoexploración mamaria”. Grup Manchón. http://www.grupmanchon.com/es-grup-manchon-diagnostico-imagen-barcelona-procedimiento-tecnica-autoexploracion-mamaria.html

“Cómo realizar la autoexploración mamaria”. Sanitas. http://www.sanitas.es/sanitas/seguros/es/particulares/biblioteca-de-salud/ginecologia/exploraciones-ginecologia/autoexploracion-mamaria.html

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